Logo Enfoque Cubano

ENFOQUE CUBANO

Periodismo Cultural

Tauro World Tour 2026



Myriam Hernández en Valdivia: una lección de oficio, técnica vocal y respeto por la balada. 

Por: Ismael Almeida.
El Teatro Regional Cervantes de Valdivia recibió la noche del martes 18 de agosto de 2026 a Myriam Hernández, una de las voces fundamentales de la canción popular chilena, quien llegó a la ciudad con su Tauro World Tour 2026 para reencontrarse con un público que conoce sus canciones como parte de una memoria compartida.

Desde los primeros compases quedó claro que la producción no buscaba competir con la artista. Las luces, las pantallas y los recursos visuales construyeron un marco sobrio y cuidadosamente diseñado para acompañar el espectáculo sin desplazar su centro: la intérprete. La banda sostuvo un acompañamiento preciso y equilibrado, mientras la voz de Hernández ocupaba la sala con claridad.





Pero el verdadero acontecimiento estaba en otro lugar: en la presencia de la cantante sobre el escenario.

A pocos metros, la interpretación revelaba aquello que ninguna tecnología puede reemplazar. La tensión de la mirada al enfrentar las notas más altas, el fraseo íntimo, el movimiento de las manos siguiendo cada inflexión musical y una gestualidad contenida fueron construyendo una relación directa con la platea. En ese primer plano, el gesto se convirtió en lenguaje.

Myriam Hernández conoce ese territorio. Su trayectoria, proyectada internacionalmente desde finales de los años ochenta, la convirtió en una de las figuras más reconocibles de la balada latinoamericana. Canciones como Peligroso amor, El hombre que yo amo y Herida forman parte de un repertorio que ha atravesado generaciones.

Pero la cantante no llegó a Valdivia únicamente para recorrer ese pasado. Tauro, su más reciente producción discográfica, representa también una etapa actual de una carrera que continúa buscando nuevos espacios de encuentro con su público.





Su trayectoria ha sido reconocida institucionalmente. En 2022 recibió el Premio a la Excelencia Musical de la Academia Latina de la Grabación y, en 2023, la Sociedad Chilena de Autores e Intérpretes Musicales (SCD) la distinguió como Figura Fundamental de la Música Chilena, entre otros reconocimientos que dan cuenta de la dimensión alcanzada por su carrera.

Pero toda esa historia necesitaba comprobarse nuevamente sobre un escenario. Y la respuesta llegó desde la sala.

Cuando comenzaron a sonar los primeros acordes de Peligroso amor, El hombre que yo amo y Herida, el Cervantes dejó de ser solamente el lugar donde se desarrollaba un concierto. Las canciones comenzaron a funcionar como detonadores de memoria. La platea respondió cantando, reconociendo cada frase, devolviendo a la intérprete una parte de la historia que esas canciones han acompañado durante décadas.





Es allí donde un repertorio conocido adquiere otra dimensión. No se trata únicamente de nostalgia. Hay canciones que sobreviven porque permanecen vinculadas a momentos, personas y circunstancias que cada oyente incorpora a su propia historia. Esa noche, en Valdivia, Myriam Hernández puso nuevamente esas memorias en circulación.

El tramo final confirmó esa conexión. Cuando el espectáculo parecía llegar a su término, la respuesta del público reclamó el regreso de la cantante al escenario. Hernández volvió para continuar la despedida y prolongar una jornada que ya había encontrado su punto de encuentro entre escenario y platea.



Las flores entregadas a las primeras filas terminaron de convertir ese cierre en un gesto de reciprocidad. La artista había cantado para el público y el público, con su respuesta, le devolvía el afecto.

Más que una revisión nostálgica de grandes éxitos, el Tauro World Tour en Valdivia permitió comprobar que la balada todavía conserva la capacidad de reunir generaciones alrededor de una canción. La noche del Cervantes recordó que, cuando existe oficio y una intérprete capaz de sostener su repertorio desde la presencia escénica y la comunicación directa, la tecnología puede acompañar, pero nunca sustituir aquello que finalmente establece el vínculo: una voz, un gesto y una sala llena de personas que todavía tienen algo que recordar.

Registro complementario: para conocer parte del reconocimiento institucional a la trayectoria de Myriam Hernández, puede consultarse el registro de la ceremonia en que la SCD la distinguió como Figura Fundamental de la Música Chilena: YouTube.